Buenos Aires

23 de marzo del año 2002 - 443




"YO ASPIRO A SER DIPUTADO", aguafuerte literario de Roberto Arlt, enviado por Olga Moreno

(Escrito en 1933. Qué poco cambian las cosas... en realidad qué poco aprende la gente. Roberto Arlt. Al final, reseña de su biografia. Nota del lector remitente)


Señores:

Aspiro a ser diputado, porque aspiro a robar en grande y a "acomodarme"
mejor. Mi finalidad no es salvar al país de la ruina en la que lo han hundido las anteriores administraciones de compinches, sinvergüenzas; no señores, no es ese mi elemental propósito, sino que, íntima y ardorosamente, deseo contribuír al saqueo con que se vacían las arcas del Estado, aspiración noble que ustedes tienen que comprender es la más intensa y efectiva que guarda el corazón de todo hombre que se presenta a candidato a diputado.

Robar no es fácil, señores. Para robar se necesitan determinadas condiciones que creo no tienen mis rivales. Ante todo, se necesita ser un cínico perfecto, y yo lo soy, no lo duden señores.

En segundo término, se necesita ser un traidor, y yo también lo soy, señores.
Saber venderse oportunamente, no desvergonzadamente, sino "evolutivamente".
Me permito el lujo de inventar el término que será un sustitutivo de traición, sobre todo necesario en estos tiempos en que vender el país al mejor postor es un trabajo arduo e ímprobo, porque tengo entendido, caballeros, que nuestra posición, es decir, la posición del país no encuentra postor ni por un plato de lentejas, créanlo... prefiero ser honrado.

Abarquen la magnitud de mi sacrificio y se darán cuenta de que soy un perfecto candidato a diputado.

Cierto es que quiero robar, pero ¿quién no quiere robar? Díganme ustedes
quién es el desfachatado que en estos momentos de confusión no quiere robar.

Si ese hombre honrado existe, yo me dejo crucificar.

Mis camaradas también quieren robar, es cierto, pero no saben robar.
Venderán al país por una bicoca, y eso es injusto. Yo venderé a mi patria, pero bien vendida.

Ustedes saben que las arcas del Estado están enjutas, es decir, que no tienen un mal cobre para satisfacer la deuda externa; pues bien, yo remataré al país en cien mensualidades, de Ushuaia hasta el Chaco boliviano, y no sólo traficaré al Estado, sino que me acomodaré con comerciantes, con falsificadores de alimentos, con concesionarios; adquiriré armas inofensivas para el Estado, lo cual es un medio más eficaz de evitar la guerra que teniendo armas de ofensiva efectiva, le regatearé el pienso al caballo del comisario y el bodrio al habitante de la cárcel, y carteles, impuestos a las moscas y a los perros, ladrillos y adoquines...

¡Lo que no robaré yo, señores! ¿Qué es lo que no robaré?, díganme ustedes.
Y si ustedes son capaces de enumerarme una sola materia en la cual yo no
sea capaz de robar, renuncio ipso facto a mi candidatura...

Piénsenlo aunque sea un minuto, señores ciudadanos. Piénsenlo. Yo he robado.
Soy un ladrón, y si ustedes no creen en mi palabra, vayan al Departamento de Policía y consulten mi prontuario.

Verán que performance tengo. He sido detenido en averiguación de antecedentes como treinta veces; por portación de armas -que no tenía- otras tantas, luego me regeneré y desempeñé la tarea de grupí, rematador falluto, corredor, pequero, extorsionista, encubridor, agente de investigaciones, ayudante de pequero porque me exoneraron de investigaciones; fui luego agente judicial, presidente de comité parroquial, convencional, he vendido quinielas, he sido, a veces, padre de pobre y madre de huérfanas, tuve comercio y quebré, fui acusado de incendio intencional de otro bolichito que tuve...

Señores, si no me creen, vayan al Departamento... verán ustedes que yo soy el único entre todos esos hipócritas que quieren salvar al país, absolutamente el único que puede rematar la última pulgada de tierra argentina... Incluso, me propongo vender el Congreso e instalar un conventillo o casa de departamentos en el Palacio de Justicia, porque si yo ando en libertad es que no hay justicia, señores..."

Con este discurso, lo matan o lo eligen presidente de la República.
Roberto Arlt
Aguafuertes porteñas (1933)
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Hijo de un inmigrante prusiano y una italiana, Roberto Godofredo
Christophersen Arlt nació en Buenos Aires, en el barrio de Flores, el 2 de abril de 1900.
Publicó El juguete rabioso, su primer novela, en 1926.
Por entonces comenzaba también a escribir para los diarios Crítica y El Mundo.
Sus columnas diarias Aguafuertes porteñas, aparecieron de 1928 a 1935 y fueron después recopiladas en el libro del mismo nombre.
Se divertía contando de sus amistades con rufianes, falsificadores y pistoleros, de las que saldrían muchos de sus personajes. Las Aguafuertes se convirtieron con el tiempo en uno de los clásicos de la literatura argentina.
Al mismo tiempo de su actividad como escritor, Arlt buscó constantemente hacerse rico como inventor, con singular fracaso. Formó una sociedad, ARNA (por Arlt y Naccaratti) y con el poco dinero que el actor Pascual Naccaratti pudo aportar instaló un pequeño laboratorio químico en Lanús.
Llegó incluso a patentar unas medias reforzadas con caucho, que no fueron comercializadas, y al decir de un amigo, "parecen botas de bombero".
En 1935, viajó a España y África enviado por El Mundo, de donde salen sus Aguafuertes Españolas.
Pero salvo este viaje y alguna escapada a Chile y Brasil, permaneció en la ciudad de Buenos Aires, tanto en la vida real como en sus novelas, Los siete locos y su continuación, Los lanzallamas.

Murió de un ataque cardíaco en Buenos Aires,
el 26 de julio de 1942.

Con este discurso este argentino sería catalogado por Alfonsín como "Aquellos que quieren desprestigiar a la política o degradar a la democracia" o sería tildado de "Facista, retrógrado que trabaja para los intereses internacionales y los grandes capitales en contra del pueblo"

Hoy creo que entiendo mas a Roberto Artl

Alberto Jaime

Entre sus obras:
* El juguete rabioso (1926)
* Los siete locos (1929)
* Un hombre extraño
* Las opiniones del Rufián Melancólico
* Discurso del Astrólogo
* Los lanzallamas (1931)
* El amor brujo (1932)
* Aguafuertes porteñas (1933)
* El fiacún
* El jorobadito (1933)
* Aguafuertes españolas (1936)
* El criador de gorilas (1941)
* Nuevas aguafuertes españolas (1960)
* Teatro completo (1968)
* Cuentos Completos (1997)




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